Llega la primavera y la alergias se disparan. Los farmacéuticos podemos ayudaros a sobrellevarlas.
¿Cómo? Os detallamos de que manera las boticas de Ourense podemos ser útiles en esta cuestión.
En primer lugar, a través de los antihistamínicos
El tratamiento farmacológico más habitual lo constituyen los antihistamínicos de segunda generación, que pueden ser con o sin receta médica, dependiendo del principio activo y la presentación del medicamento (bilastina, cetirizina, desloratadina, ebastina, fexofenadina, levocetirizina, loratadina, mequitazina, mizolastina y rupatadina).
A diferencia de los antihistamínicos clásicos (o de primera generación), los de segunda son más selectivos y provocan menos somnolencia y reacciones adversas.
Los inhaladores alivian síntomas nasales
También existen otros tratamientos para el alivio de síntomas nasales, como los corticoides o antihistamínicos y sus combinaciones en espray por vía nasal (mometasona, fluticasona, budesonida, beclometasona o levocabastina y azelastina); síntomas oculares, como los colirios antihistamínicos (levocabastina, azelastina, olopatadina y epinastina), y para tratar el asma bronquial, como los inhaladores con broncodilatadores y corticoides, siempre sujetos a prescripción médica.
Sobre los inhaladores, los farmacéuticos, como expertos en medicamentos, podemos resolver dudas relacionadas con el correcto uso de estos dispositivos, explicando las pautas necesarias para una correcta técnica inhalatoria y garantizando, así, la eficacia del tratamiento.
La importancia de la prevención
A la hora de prevenir los procesos alérgicos provocados por el polen, o su mayor severidad, debemos limitar la exposición al alérgeno, evitando las salidas al campo y actividades al aire libre en los días de mayor pico de niveles de polen, según zona geográfica y especialmente en las horas de luz.
Además, es recomendable el uso de gafas de sol y mascarilla en exteriores, utilizar purificadores de aire en casa y filtros antipolen para mantener un ambiente húmedo y, cuando se viaja en coche, hacerlo con las ventanillas subidas.
Desde las farmacias también podemos ofrecer información sobre los síntomas de la alergia y del resfriado para evitar que ambos procesos se confundan, teniendo siempre en cuenta que corresponde al médico la facultad de diagnosticar y discernir si se trata de una enfermedad u otra.
Así, conviene tener presente que el resfriado puede cursar con fiebre y tos acompañada de expectoración, sin producir conjuntivitis; además, no mejora con los días de lluvia, ni empeora con el viento ni tiene carácter estacional, como sí sucede en la alergia.
Fuente: Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España